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EL DERECHO DE AUTOR EN LAS OBRAS MUSICALES Y EL NEGOCIO DE LA MUSICA
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| Surgimiento de las Obras Musicales |
En tiempos remotos, la música (o sonidos musicales) era simplemente una producción de la naturaleza, expresada en el sonido del viento, el romper de las olas y otras tantas expresiones originarias de algunos animales u otros organismos producto de la creación, entre los que se destaca el canto de las aves.
No es hasta que el ser humano alcanza cierto nivel de evolución intelectual, cuando, quizás imitando los diversos sonidos que escuchaba, activa su ingenio y realiza sus primeras composiciones musicales las cuales expresa con su voz, para tiempo después acompañarla por la percusión de palos huecos, mas tarde forrados con el cuero de animales, que después de muertos pudieron expresarse con diferentes voces, arrancadas por los golpe rítmicos ejecutados por el hombre.
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| Desarrollo Evolutivo de la Musica |
Más avanzado en el tiempo, motivado siempre por su afán creativo basado en el instinto y la imitación, el ser humano avanza en su desarrollo evolutivo, se enriquecen las diferentes lenguas y se inventan instrumentos musicales que permiten al autor modernizarse, hasta llegar a la fijación de sus obras, primero en soportes gráficos a través del pentagrama, para ser ejecutados con su lectura, y más luego en fonogramas, para ser reproducidos mecánicamente en el Fonógrafo, que fue el primer aparato reproductor de sonidos grabados.
Aunque las obras de los autores, es el recurso de los cantantes y músicos para poder expresarse; hubo un tiempo no demasiado lejano, en el que todo el mérito era de los interpretes, y de éstos y los productores musicales, eran los beneficios. Al autor sólo le tocaba la “honra” de que sus obras fueran interpretadas y, como mucho, le obsequiaban algún regalo o suma insignificante para seguir motivando su creatividad.
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| Unión de los Autores |
En esta parte de la historia, muchos grandes autores, si no se convertían también en buenos interpretes, o terminaban su vida en un manicomio o se morían de hambre. Así, este ser, fruto del sufrimiento que según las falsas creencias le permitía crear, fue forjando su conciencia hasta reconocer que la creación de sus obras era una virtud exclusiva del trabajo de su mente, y como su mente trabajaba para él, de él eran las obras que se producían, y bien merecía cobrar por el uso de su producto; pero para lograr eso debía demostrar que él, como creador, tenía derecho sobre sus obras, y esto sólo podría lograrse mediante la unión de los autores y el reclamo de sus derechos ante la justicia.
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| Primera Sociedad de Autores en el Área de la Música |
Fue a partir de ese momento, con la formación de la primera sociedad de autores, cuando el derecho de autor empezó a promoverse hasta alcanzar el reconocimiento de las legislaciones de los países con mayor avance cultural, para luego seguir extendiéndose a toda la geografía, por mediación a los acuerdos y convenios internacionales que surgieron por la necesidad de unificar los criterios, para que la protección de los autores no tuviera límites fronterizos y fuera, en la mayor medida, de carácter universal.
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| El Alcance de los Derechos del Autor |
Hoy en día, gracias al esfuerzo conjunto de las sociedades de autores y entidades tutoras (OMPI, CISAC ETC.), el derecho de autor, con algunas excepciones, es mundialmente reconocido, y las leyes que defienden y regulan estos derechos en cada país, están en cercana sintonía con las de los demás países, lo que permite, no sólo la extensión y protección de los derechos en igualdad de condiciones, sino que también facilita, mediante la gestión colectiva y los contratos bilaterales de representación, la captación y distribución de los beneficios que generan los derechos por el uso de las obras musicales de los autores representados por las diferentes sociedades del mundo.
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Ahora bien:
¿Cómo podemos definir el lugar que ocupa el autor
por mediación de sus obras en el negocio de la música?
Veamos la siguiente exposición: |
| La Cabeza del Negocio de la Música |
Indudablemente, El Autor de Obras Musicales, al igual que los demás autores en sus respectivos géneros, es la cabeza del negocio. Digo “la cabeza del negocio”, obviando el concepto idealista y empírico de los primeros creadores, de que el arte deja de serlo cuando se hace por dinero, porque el producto de los autores conforma una de la más grande industria, constituyéndose en materia prima de la cual se nutren y hacen negocio las más diversas instituciones comerciales de todo el mundo, en lo que en Derecho de Autor denominamos como uso indispensable de la música, que va desde las producciones musicales, hasta la comunicación pública en discotecas, bares, conciertos, espectáculos, bailes, karaokes, etc. Para seguir luego con la música necesaria y secundaria, de las cuales hablaremos detalladamente más adelante, concentrandonos ahora, en la base originaria de ese producto que se llama "Obra musical".
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